¿Cuánto tiempo has operado en demo? ¿6 meses antes de empezar en real? Apostaría a que no es así. ¿Por qué nos cuesta tanto operar en demo? ¿y por qué el poco tiempo que lo hacemos, se nos da tan bien, y luego tan mal en el mercado en real?

El trading te ofrece una gran ventaja que muy pocos trabajos te permiten, que es probar en simulado hasta que estés preparado para operar en real. ¿Te imaginas cualquier otra profesión en la que a una persona se le permita equivocarse y aprender de sus errores sin que tuviera consecuencias negativas? ¿Por qué no lo aprovechas? ¿Por qué no estás en una cuenta demo hasta que nos demostremos a nosotros mismos que somos consistentes? 

La respuesta habitual es que es aburrido, y que ya ganabas dinero en la demo. Es curioso lo complejo que es el mundo del trading, y cuando empezamos en la cuenta demo, en muchos casos con escasa o nula formación, todo el mundo gana dinero. 

Hay varios motivos por los que funcionan las cuentas demo y por los que no se utilizan correctamente. En primer lugar, cuando tomamos una operación incorrecta en una cuenta demo, no la tenemos en cuenta y dices: “esto en real no lo haría”.

Cuidado, digo operación incorrecta. Hay que diferenciar una operación incorrecta de una operación que va a stop.

Una operación que va a stop puede ser correcta. Ya sabes que no hay ninguna estrategia que te ofrezca un 100% de efectividad, y por lo tanto ese stop forma parte de tu estadística. 

Una operación incorrecta es aquella en la que te has saltado tu plan de trading, independientemente del resultado. Es preferible que te salte un stop en una operación correcta que no un profit en una incorrecta, pues puedes llegar a creer que las cosas funcionan de ese modo, lo que te aseguro que a medio plazo irá en tu contra.

Volviendo a las cuentas demo, debemos enfocarlas como una gran posibilidad de aprendizaje para trabajar con calma nuestra operativa y nuestra gestión de riesgo. Una vez la tengamos dominada, podremos saltar al real. Difícilmente las cosas serán iguales, pues allí aparece el gran enemigo de los traders, el psicotrading. No obstante, si has trabajado bien en demo, ya tienes mucho ganado. De lo contrario, te lanzas al mercado en real sin tener bien definida tu estrategia, tu gestión de riesgo, y por supuesto tu psicotrading, lo que te llevará a un fracaso asegurado. 

Imagino que ya has pasado por esto y te has dado cuenta que no has hecho las cosas bien. El trading te da la oportunidad de trabajar otra vez con una cuenta demo. ¿Tomas esa oportunidad? ¿O vuelves a añadir capital a tu cuenta real? Si escoges la segunda opción debes saber que eres como la gran mayoría de traders. Desafortunadamente no aprendemos de los errores y caemos una y otra vez en la misma piedra.

Para que te hagas una idea, cada vez que operas un nuevo mercado, pese a que tengas experiencia en otros, deberías trabajarlo un mínimo de 2 meses en demo antes de ir al mercado real. Eso te proporcionaría unos conocimientos de ese mercado, podrías ver si te resulta como, si eres rentable, etc. Y sin perder dinero. 

En mi caso, llevaba tiempo operando los mercados con consistencia cuando decidí trabajar con una cuenta fondeada. Las cuentas fondeadas funcionan con unas reglas de gestión de riesgo muy estrictas tanto de profits como de stops. Además, era un mercado en el que no había trabajado nunca, el Dow Jones. Bajo mi punto de vista, por sus características, es el mejor para operar este tipo de cuenta. 

Pues bien, pasé 4 meses en demo, simulando que estaba realizando la prueba de fondeo. Hasta que no superé la prueba 3 veces en demo, no hice la prueba real. En el momento de hacerla, no hubo nada distinto a los 4 meses anteriores. Ya sabía lo que tenía que hacer, como y cuando. Si en un primer momento hubiera intentado hacer la prueba, os puedo asegurar que el resultado no hubiera sido el mismo. 

Debes entender las cuentas demo como una gran herramienta de trabajo y demostrarte a ti mismo que eres capaz de conseguirlo. Eso sí, debes tomar esa cuenta como si fuera una cuenta real, con las mismas reglas que establece tu plan y ponerte un objetivo. Por ejemplo, si durante 6 meses consigo una rentabilidad acumulada del 30%, pasaré a real. ¿Te parece sencillo? Te animo a que lo intentes. Entonces estarás realmente preparado.

Abrir el chat
¡Hola, soy Fernando Arias! ¿Cómo puedo ayudarte?